Un regreso raro – Editorial sobre la Vuelta a Burgos – Editorial – Opinión

7 días ago noticiasarauca 0


La Vuelta a Burgos suele ser una competencia de perfil mediano, más recordada por tener lugar pocos días después de concluido el Tour de Francia que por lo que en ella ha ocurrido en términos deportivos. Pero este año fue diferente, por cosas de la vida le correspondió el honor de inaugurar la segunda parte de la temporada 2020 del ciclismo profesional en el que es su escenario por excelencia: Europa. Arrancó este martes, y buena parte de la afición, sedienta de su pasión, la ha venido siguiendo con el fervor reservado al mismo Tour de Francia, que este año comenzará el 29 de este mes.

Pero, así todos los actores del espectáculo hayan puesto de su parte para que esta prueba tenga el sabor del ciclismo prepandemia, es evidente que estamos ante una nueva manera de vivir este deporte, cuya para obligó a cancelar 1.370 competiciones.

Y es que hay muchas novedades que se encargan de recordar que se corre bajo aviso: la famosa ‘burbuja’ en la que deben permanecer los ciclistas, las constantes tomas de temperatura y el uso obligatorio de tapabocas en la víspera de las largadas de las etapas. También, las muy estrictas normas, entre ellas la que obligó a tres colombianos del equipo UAE, de los Emiratos Árabes, a abandonar la carrera solo por haber tenido algún tipo de contacto con una persona que luego arrojó resultado positivo en una prueba de covid-19.

Hay tensión en el pelotón, flota en el ambiente el temor de que cualquier hecho frustre este intento por llevar a cabo la temporada 2020. Desde un rebrote considerable en algún país europeo hasta una seguidilla de casos positivos en algún equipo o, simplemente, como ya ocurrió con la clásica Milán- San Remo, que una región se niegue a albergar una caravana de una carrera.

Se transita por territorio desconocido. Es necesario medir cada paso, situación que paradójicamente conduce a vivir con mucha mayor intensidad cada ataque, cada embalaje, cada escapada, pues se sabe que puede ser la última en mucho tiempo.

EDITORIAL